Los pasados 5 y 7 de julio de 2007 se han convertido en fechas imposibles de olvidar. Colombia y el mundo se hicieron sentir a través de las voces de aquellos que ya no aguantan las difíciles situaciones que atravesamos cada día. La marcha en contra del secuestro en nuestro país y el Live Earth, sin duda alguna son referentes tangibles de un cambio que pronto tendrá que llegar.
El gran deseo de los colombianos, la paz, fue la constante de ese clamor que retumbó en todo el territorio nacional. En Colombia nunca se había visto algo como lo sucedido en ese 5 de julio; la solidaridad de nuestro pueblo, la bondad de nuestra gente y las ganas de luchar salieron a relucir en miras a conseguir los mismos objetivos.
La lamentable muerte de los 11 diputados de la Asamblea del Valle, quienes estaban en poder de las FARC, fue esa gota que rebozo la copa, la mecha que encendió la hoguera y el pinchazo que hizo despertar a toda una Colombia. Desde ese instante y retomando todo lo sucedido en la historia de nuestra nación, una pregunta quedó en el aire para todos, ¿queremos seguir viviendo así?
Las banderas blancas, las pancartas y las fotografías de esos compatriotas que no pueden disfrutar de su libertad, tan sólo son la muestra de ese ahínco que caracteriza a nuestros habitantes, pues todos queremos y necesitamos un país mejor, un lugar en donde nuestros niños pueden desarrollarse normalmente y donde nuestro futuro no se vea mermado por un conflicto que cada vez más se sale de nuestras manos.

Asimismo, los colombianos y los demás habitantes de nuestro planeta necesitamos un mundo mejor, un hábitat sano y con las condiciones necesarias para garantizar una buena calidad de vida. El Live Earth congregó a más de 150 artistas de la música en 11 lugares del mundo (New York, Washington, Antártica, Rio de Janeiro, Londres, Hamburgo, Johannesburgo, Estambul, Sydney, Beijing y Tokio) con la intención de concientizar a la población mundial sobre el calentamiento global y el clima en crisis.
Esta iniciativa surgió a partir de la lucha que hace años ha sostenido el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, el mismo que “dejó metido” al presidente Uribe. Pero Gore no fue ignorado por más de dos mil millones de personas que estuvieron al tanto de la transmisión de los conciertos y documentales del Live Earth.
Sí, es hora de generar procesos de cambio y convertirnos en sujetos activos. Según informes de la Organización del Clima, el planeta tierra se calentará más de ocho grados centígrados en los próximos años, es decir que Cartagena será un gran horno con una temperatura de 40 grados. El nivel del mar incrementará varios metros por el movimiento desmedido de las placas tectónicas y por el descongelamiento de los glaciares, es decir, que el sector de Bocagrande posiblemente se inundará en unos años. Sí no se hace nada, sólo quedará esperar.
Cosas tan sencillas como apagar una lámpara, cerrar bien los grifos, sembrar árboles, no utilizar elementos radioactivos, dejar de contaminar el aire, son las tareas que desde ya se tienen que empezar a implementar en miras de un planeta más agradable. La calidad de vida no sólo se remite a la educación, el vestuario y la alimentación, pues no las disfrutaríamos sí no pudiéramos salir por que el sol quema demasiado, sí las tormentas devastaran nuestras viviendas y sí el aire que respiramos tiene más dióxido de carbono que oxigeno.
El Capítulo Universidad de Cartagena se expresa a través de este comunicado y sienta su posición en torno a estas manifestaciones. Como estudiantes de Comunicación Social estamos comprometidos, al igual que muchos individuos anónimos, a establecer un nuevo orden social que contribuya a un mejor futuro. La herramienta para conseguir lo que nos trazamos somos nosotros mismos, inmersos en universidades, escuelas, empresas y el barrio. Sería inconcebible que sigamos padeciendo estas problemáticas, cuando la solución está en casa.
COLOMBIA QUIERE LA PAZ Y EL MUNDO QUIERE RESPIRAR MEJOR
Capítulo Universidad de Cartagena